21 de Septiembre, fun, fun, fun.

Me encuentro en un sinvivir. Está Septiembre a punto de terminar y Mercadona aún no ha puesto los mantecados en sus estanterías. Ya lo estoy viendo, que les va a pillar el toro con la campaña navideña. Y es que, claro, es lo que tiene la Navidad, que no la ves venir (léase con tono irónico).

Y aunque parezca una locura, en muchos casos es así. Hay marcas que se encuentran de pronto con que mañana es el Black Friday y no tienen nada preparado (aquí nosotros levantamos la mano, la primera en la frente). O de esas veces que llega diciembre y no han pensado en la campaña navideña. Con lo complicado que es olvidarse cuando El Corte Inglés empieza a avisarte en Noviembre…

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Y sí, todos resoplamos cuando acudimos en pantalón corto a hacer la compra y nos encontramos los turrones. O cuando paseas por el centro a 30 grados y la ropa del escaparate es digna del polo norte. Pero, ¿cuándo es el momento adecuado para preparar la campaña navideña?

Aquí está la cuestión, en diferenciar “preparar” y “lanzar”. Al final si mezclamos Mercadona y El Corte Inglés, puede que encontremos el punto exacto. Y no, no es a Papá Noel comiendo polvorones con un pantalón corto de Levis.

Y es que, como un buen caldo, las campañas deben gestarse a fuego lento, con cariño y con buenos alimentos. Así que si aún no has empezado a planificar tu campaña navideña (o el BF) ya puedes coger papel y boli. Hoy vamos a contarte los pasos a seguir para que este año la Navidad no te pille en paños menores.

Cómo planificar tu campaña Navideña

A/ Objetivo de la campaña.

Aunque parezca una obviedad, es muy importante señalar el objetivo de nuestra campaña. No deberás emplear la misma estrategia si ofreces producto o servicios. Igual que no es lo mismo vender productos personalizados y por encargo, que ya confeccionados y listos para la venta directa.

Imaginemos que tu objetivo es “alcanzar 50 pedidos de mochilas personalizadas”. Este objetivo implica marcar una fecha tope para la recogida de pedidos, una fecha de elaboración y entrega. Pero no nos adelantemos, lo importante es tener un objetivo central, que además sea claro y realista. Podríamos plantear 100 pedidos, pero ¿podríamos abarcar dicha tarea con un servicio de calidad y entrega bueno?

B/ Público objetivo.

Sí, ya has analizado tu público objetivo muchas veces, pero ahora hay que concretar aún más. Tenemos que afrontar dos frentes en nuestra campaña. Por un lado, los clientes que ya han adquirido nuestros productos, y que pueden regalarlos a sus familiares y amigos. Por otro, incorporar a nuevos clientes que aún no conocen nuestra marca. Para ello debemos analizar dónde se encuentra cada grupo, que hábitos de consumo tiene, etc.

Hoy día las compras on-line están muy generalizadas y, la mayoría de las veces, los potenciales compradores buscan ideas e inspiración en las redes sociales. Pero también hay clientes que aún sienten la necesidad de tocar y ver el producto en vivo. Participar en mercados, realizar una pop-up en un establecimiento local… Pueden ser modos de llegar a un nuevo público potencial.

C/ Estrategia.

Una vez tenemos claro el objetivo central de la campaña y el público objetivo al que queremos llegar, nos queda la parte más importante, planificar la estrategia. Así que remángate y manos a la obra:

  • Mensaje: ¿Qué quieres comunicar en tu campaña?

Es muy importante tener claro el mensaje central de nuestra campaña. Podemos centrarnos en alguna cualidad de nuestro producto, en los beneficios de obtenerlo, o en el clásico BBB (no lo recomendamos, pero para gustos, colores).

Si tienes una marca pequeña, debes diseñar un mensaje que resalte alguna cualidad de tu producto desde la emoción y el sentimiento. No, no te pedimos que pongas gatitos por doquier, sino que no te quedes en lo material y evidente. Se trata de que exprimas tu producto hasta sacar su esencia. Esa que lo hace tan especial y que lo diferencia del resto.

En nuestro ejemplo de mochilas, puedes destacar que están realizadas con telas orgánicas tintadas con productos naturales (a nuestro publico más green le encantará). O que cada una de las piezas es única porque su proceso de elaboración es totalmente artesanal (aquí nos ganamos a los que buscan piezas únicas, con historia y especiales).

Lo ideal es planificar un mensaje central, y a raíz de él argumentar con mensajes hijos, con el fin de llegar al máximo publico posible manteniendo una línea argumental central.

  • Medios: ¿Dónde se encuentra nuestros clientes?

Como ya habíamos comentado arriba, saber por dónde se mueve nuestro público es muy importante. Si quieres abarcar un sector de público más tradicional, de poco vale hacer campañas en redes, pues no suelen andar por esos lares. Al igual que si tu publico es habitual de las compras on-line, de nada te vale poner un cartel publicitario en los comercios de tu zona.

Investiga sus entornos, sus hábitos de compras y los medios que suelen usar. De este modo podrás preparar acciones centradas y certeras.

  • Acciones: ¿Qué hago?

Ahora toca afilar el lápiz y comenzar a darle vueltas al coco. Piensa todas las acciones que te gustaría realizar para llegar a tu público (teniendo en cuenta el mensaje, el público y los medios) y genera una lista de acciones. Puedes observar otras marcas, no para copiar sus acciones, sino para conocer procedimientos y momentos, inspirarte y comenzar a generar ideas.

Una buena estrategia puede ser crear acciones en bloque. Por ejemplo, en la primera etapa de toda campaña, en la presentación de los productos, es bueno mostrarlos. Pero, además, mostrar su proceso de creación, usabilidad…

Así que establecemos la etapa “PRESENTACIÓN” y una lista de posible acciones que refuercen ese bloque y que contribuya, sobre todo, al objetivo principal de la campaña.

  • Presupuesto: ¿Cuánto puedo invertir?

Delimita un presupuesto inicial para invertir en la campaña. Este puede ir desde los 20 euros hasta el infinito y más allá. Eso sí, hazlo con cabeza, de nada te valdrá vender 50 mochilas si todos los beneficios que obtengas los tienes que destinar a recuperar la inversión en publicidad.

Realizar algún anuncio en FB o IG, enviar una mochila a una influencer, invertir en una sesión de fotos o banners profesionales. Esas pueden ser algunas de las acciones que contemplar en tu presupuesto.

  • Diseña: ¿Qué necesito crear para mi campaña?

Ya tienes las acciones y el presupuesto claro, ahora toca darles forma. Diseña los banners y demás materiales gráficos que necesitas, o delégalo en un profesional. Realiza nuevas fotografías con atrezzo navideño (muerte y destrucción al espumillón, por favor), escribe los textos, diseña una NL… Ahora es el momento de hacer los deberes y dejar todo bien atado.

D/ Calendario.

Ya tenemos todas las fichas sobre la mesa, ahora debemos ir encajando en nuestro calendario las acciones para que todo funcione a la perfección.

Coloca las fechas clave, lanzamiento de la campaña, fecha límite para encargos, fecha límite para envíos… Después, rellena los huecos con las acciones destinadas a reforzar cada etapa.

Por ejemplo, si la fecha límite para realizar el encargo es el día 10 de diciembre, 15 días antes estaremos recordando  la fecha. Cuando queden 3 días comenzaremos con la cuenta atrás. Incluso, para potenciar las ventas, las reservas realizadas en la primera semana de campaña pueden contar con un descuento o un pequeño regalo extra.

Además debes tener en cuenta que el proceso lanzamiento-encargos-envíos cuenta con dos mini-temporadas. Una más amplia (desde el comienzo de la campaña hasta el 25 de Diciembre) y otra más corta e intensa (26 de Diciembre al 6 de Enero). Todo ello debe estar organizado en tu calendario de campaña.

Y claro está, además de organizado lo ideal es que esté programado. Adelantar trabajo es siempre un acierto. Si antes de comenzar la campaña tienes planificadas y programadas todas las acciones en redes, podrás liberar tiempo para contestar correos, comentarios y sobre todo ir creando los productos.

E/ Control de resultados.

Al finalizar la campaña, debemos recoger por escrito los resultados de la misma. Analizar si hemos cumplido el objetivo nos ayudará a preparar la campaña del próximo año.

Analizar qué ha funcionado, qué cosas debemos mejorar, si los plazos han sido acertados o los medios usados los más adecuados… Todo ello nos ahorrará mucho trabajo el siguiente año y partiremos con una base segura sobre la que trabajar.

Es una parte muy importante que, en ocasiones, por agotamiento, dejamos pasar. Por ello también puedes ir haciendo registros por etapas o diarios. Adapta el sistema al tiempo del que dispones o a las herramientas que te sean más útiles. Pero no olvides realizar este trabajo, ya te digo que el año que viene lo agradecerás.

Con o sin polvorones sobre la mesa, tenemos la campaña navideña a la vuelta de la esquina y esperamos que este post te sea de utilidad para no ir a lo loco esta navidad. Por cierto, el Black Friday es el 24 de Noviembre, yo ya me lo he tatuado a fuego.

Y ahora te toca a ti. Cuéntanos cómo organizaste el año pasado tu campaña navideña. ¿Fuiste una temeraria o una precavida? Os esperamos el próximo jueves con el último post de este mes-bloque de organización. Y ya sabes, si no quieres perderte nada, suscríbete a la #mintletter y recibirás a final de mes un resumen de los post de nuestro blog (además de ofertas especiales de nuestros servicios).

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