#0 y las voces en el salón.

Hoy vengo dispuesto a quitarme un peso de encima. He de reconocer que llevo tiempo ocultando en silencio algo que hace unos años me parecía inimaginable. Y es que ese cacharro grande que preside el salón de casa, y condiciona la disposición del mobiliario, de repente se ha encendido y resulta que habla mi idioma. ¡Menudo sorpresón! De repente miro la pantalla y esto es lo que veo…

Pues sí, has acertado, hoy os hablamos de #0. Ya sabes, ojito con cómo lo lees. Y no pienses que no me siento raro alabando un producto mediático que intenta posicionarse en el ‘mainstream’ del panorama audiovisual del país.

Total, que el cacharro me ha hipnotizado un poco, lo tengo que reconocer, desde la forma al contenido. Aunque existen ciertos peros, la calidad del sector audiovisual es tan baja que casi cualquier programa que no trate a la audiencia como si fuese idiota te parece maravilloso. Así que voy a destripar un poquito qué se cuece bajo el hipnotizador que se me ha colado en casa y que parece hablar mi idioma.

El contenido

Y es que, como os digo, no me lo creía, de verdad. Hace poco más de un año, nos encontrábamos en un punto de máxima saturación de información redundante. Entonces, llega este grupo de personas y plantea una serie de programas de calidad, contenido actual (más que de actualidad), con desarrollo humorístico y no llevan un formato tipo telediario en todo el día. ¿En qué estarían pensando?

Pues a lo mejor esta gente ha podido pensar que estoy informado y que ya me he preocupado de conocer la actualidad y de formar mi opinión por mí mismo. Con una honrosa y más que agradecida excepción: el deporte. Y es que, en la línea de su antecesor, Canal+, #0 ofrece programas deportivos de calidad, donde puedes aprender sobre fútbol o baloncesto con profesionales como Gustavo López o Amaya Valdemoro, dejando de lado el cuñadismo o el machismo que hay que aguantar en ciertos medios si quieres saber cómo ha ido la jornada de liga.

#0 imagen marca branding diseño ceroAndreu Buenafuente, una de las principales caras de #0.

Y como guinda, la comedia. Formatos como Locomundo o Ilustres Ignorantes te engancharán de tal forma que no podrás pasar una semana sin ponerte al día de los últimos descubrimientos de la civilización sumeria, sacados de la manga de Javier Cansado, o qué barrabasada ronda la cabeza de David Broncano. A su vez, Buenafuente sigue siendo el referente del late night con su Late Motiv. Al fin ha encontrado un lugar donde emitir su programa en un horario razonable.

La identidad

Después de haberme enrollado lo mínimo para poneros en antecedente y que conozcáis de qué va esta movida, os voy a contar qué es lo que me he encontrado tras el proyecto de diseño que define la identidad visual de la marca #0.

  • Un buen plato soporta hasta un tute de microondas.

Y es que hay elaboraciones que hasta recalentadas están ricas. Sin embargo, a poco que se te dé bien observar, verás cierta similitud en la siguiente pareja de imágenes.

#0 imagen marca branding diseño cero

A la izquierda podéis ver la parrilla de programas de #0. A la derecha, un grafismo de los que utilizaba Canal+. No hay que ser muy avispado para percibir el refrito. Sin embargo, el riesgo de que convirtieran el proyecto en el nuevo Ecce Homo no ha llegado a consumarse.

Es un poco extraño que un proyecto tan ambicioso como #0 haya reutilizado tanto el proyecto de rebranding de Canal+ que desarrolló la agencia erretrés en el año 2014 (justo antes del cierre del canal). Si bien es cierto que hereda gran parte del contenido del canal, ya que muchos de sus espacios conservan el “plus” al final del nombre, sobre todo los deportivos.

Ese refrito llega hasta la denominación de la plataforma, “movistar plus”. Seguramente fue una decisión conservadora de los nuevos propietarios por miedo a desvincularse de la marca “plus” de siempre.

  • Al fin alguien asume que los millenials existimos.

Si por cada vez que en algún medio he escuchado la frase “Nos han enviado un twitter…” me hubieran dado 10 euritos, no os voy a decir que estaría forrado, pero alguna cenita que otra hubiera caído. Justo hace poco se cumplían 11 años del nacimiento de twitter, y ver cómo han ido incorporando el uso de las redes algunos medios generalistas es bastante elocuente. Aún parece que se sigan “adaptando a las nuevas tecnologías”. ¡¡Pero si esa frase ya se decía cuando estaba yo pululando por los pupitres de la EGB!!

El naming del proyecto es todo un acierto, al menos si la pretensión es acercarse a la generación millenial. Tanto el nombre del canal, que recoge un número vacío en la parrilla históricamente, como el hashtag mudo, proyectan la marca hacia un sector de población que se ha alejado de los medios tradicionales. Un hashtag protagonista de la campaña “un año y todavía lo dices mal”, que celebra el aniversario de la marca.

David Broncano ceroDavid Broncano, en plan “se acerca el fin” por la Gran Vía.

  • El dálmata que se convirtió en unicornio.

En sus orígenes, Canal+ desarrollaba una imagen tremendamente austera, en blanco y negro. La aparición de diferentes canales temáticos especializados empujó a la marca a introducir matices de color para identificar cada temática. Esos matices de color salpicaron la totalidad del desarrollo de la marca en el rebranding de 2014. De repente, la pantalla empezó a llenarse de colores vivos, puros e intensos.

#0 imagen marca branding diseño cero

#0 no tiene una gama cromática predominante, sino que se ha apropiado de la lluvia de colores del proyecto original. En cambio, las gamas cromáticas son menos intensas y tiran más de tonos intermedios. Por tanto, la rotundidad del grafismo termina por ser su seña de identidad.

#0 imagen marca branding diseño cero

El branding audiovisual no tenía un proyecto tan ambicioso en España desde la aparición de Cuatro y LaSexta. Diez años más tarde, #0 ha dado un salto en el diseño de marca que lleva a otro nivel la comunicación audiovisual y los contenidos de una plataforma que, a pesar de no haber apostado claramente por un diseño rompedor, ha sabido adaptar un concepto e impulsarlo a que, de repente, el cacharro que ocupa la presidencia del salón, se empiece a dirigir a mí.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *