Llegó el día mundial del diseño, o no.

¿No estáis ya un poco aburridos del “día mundial de”? Ya sabéis, el típico martes que llegas a la oficina, al despacho, al estudio o al tajo y empiezas a ver todo como si estuvieras rebobinando una peli en VHS. Entonces alguien te dice: “¿No te has enterado? ¡¡Es el día mundial de andar para atrás!!”. De acuerdo, me lo he inventado, pero no me digas que pondrías la mano en el fuego por que no le haya pasado a nadie.

Y es que nos hemos quedado sin días en el año para tanta causa, y de tan diverso calado. Porque igual existe un día mundial de la paz, el 21 de septiembre, que un día mundial de los vuelos espaciales tripulados, que es el 12 de abril, si os va interesando saber la fecha, por lo que sea. Sino me creéis, podéis consultar aquí la agenda para los días mundiales. ¿A que estresa tener tantas cosas que reivindicar?

El caso es que la semana pasada me enteré de que hoy mismo se celebra el día internacional del diseño, así que me pareció una buena idea reivindicar un poquito lo que hacemos, pero me lo pensé mejor y decidí centrarme en qué no hacemos, así que hoy os dedicamos un “greatest hits” de nuestros momentos más locos e inesperados en el estudio. Y es que cualquier día pueden darse situaciones que terminan por hacerte reír y son “esos ratitos que son pa’ ti”.

1. “Niña, córtame el flequillo”.

No preguntéis cómo, pero sucedió. Una mañana larga de verano en el estudio, una señora y su hija que se plantan en la puerta, entran y la señora dice: “Niña, córtame el flequillo que ya lo tengo muy largo”. Imagino las caras que debimos poner en aquel momento y me sigo partiendo de risa.

Total, que Ana reaccionó antes que yo. Respondió a la señora: “Disculpe señora, pero esto no es una peluquería”.

La señora, lejos de reconocer su error, insistió: “¡Pero si yo he venido siempre aquí a cortarme el pelo!”. Hago aquí un inciso para deciros que en el estudio antes había una imprenta tradicional (la de mi padre) y que antes de 1995 no había absolutamente nada, sólo una casa unifamiliar.

Hubo que volver a decirle a la señora que no estaba en una peluquería y se marchó casi murmurando. Si llega a insistir una tercera vez no habría habido más remedio que sentarla y pillar las tijeras.

mintha estudio: estética y peluquería de vanguardia

2. Los niños y los helados.

 día mundial del diseño mintha estudio papelería eventosEl escaparate que casi nos obliga a llamar a Carte d’Or.

Como bien podéis ver en la foto, corría el ‘summer time’ por la puerta del estudio. Esas tardes eternas y el sol quemándote la piel a poco que pongas un pie en la calle, qué bonito todo. Y claro, no fueron uno, sino dos, los grupos de chavales que el verano pasado entraron preguntando qué sabores de helado teníamos.

Al contrario que en el caso de la peluquería (que era totalmente digno de Iker Jiménez), esta vez entonamos el “mea culpa”. Y es que atravesar la calle del estudio sin una gotita de sombra y encontrarte con nuestros poletes pintados en el escaparate no debe ser nada fácil.

mintha estudio: tus helados más ricos en la calle que no tiene sombra

3. El día que fuimos women’secret.

A veces la palabra diseño, sin apellidos, puede no ser muy concreta y valer para casi todo. O al menos eso pensó la mujer que entró preguntando si teníamos “sostenes”. Pues sí, como lo lees, sostenes.

Y es que ella lo vio claro: “Ah, ¿que no vendéis sostenes? Yo es que, como he visto escrito diseño en el rótulo…”

mintha estudio: especialistas en lencería desde 2015

No suena mal, oiga. Lo mismo nos quedamos el ‘business’.

4. La señora lapa: libretas y cosas para estudiantes.

El fenómeno de las personas lapa es más común de lo que parece. ¡Están entre nosotros! La de gente que hemos podido ver pegarse al cristal del escaparate para ver el interior desde fuera. Y ahí estás tú, sentado dentro y mirando hacia fuera (la persona de fuera no te ve si es de día, porque el cristal refleja la calle si hay mucha luz fuera…) viendo  a alguien hacer contorsionismo para ver, evitando los reflejos.

Más de una vez hemos querido escribir en el vidrio de la puerta “esto que aquí ve es un tirador, y no es la entrada a otra dimensión”. Pero el día más gracioso fue, sin duda, el día que nuestro escaparate recibió la visita de un nutrido grupo de señoras.

– “¡Vamos a entrar a mirar!”. Dijo una de ellas.

– “¿Pero no ves que esto es una tienda de libretas y de libros para estudiantes? ¿Vas a volver a los estudios a estas alturas?” Le replicó otra.

Y por allí pasaron, rieron y se marcharon. A lo mejor las volvemos a ver en septiembre, para la vuelta al cole. Ojalá vengan y tomemos un cafelito con ellas, porque llevaban un buen rollo muy contagioso.

mintha estudio: aprueba con nosotros

5. El escaparate, el ¡Hola! del pueblo.

Seguramente penséis que es un poco exagerado, pero no es extraño que al poner en el escaparate algún diseño de papelería para bodas se nos pare algún grupito a comentar quiénes serán los que se han casado. No parecerá muy gracioso, pero cuando se empieza a especular sobre la familia de uno de los cónyuges, que si es primo de no sé quién, el que le habla a Menganita…

No sería demasiado extraño, salvo que la boda tenga lugar en Madrid y ninguno de los novios sepa ni remotamente dónde queda nuestro pueblo. Total, otro de esos ratitos “que son pa’ ti”.

papelería celebrate día mundial del diseñomintha estudio: no esperes al cotilleo y entérate de todas las bodas

Bueno, parece que al final el post del día del diseño se nos ha ido un poco de las manos. Definitivamente, no tenemos remedio. Sí nos gustaría, para terminar, deciros que estamos encantados con nuestro trabajo. Nos gusta ser así de ‘bichos raros’ y no lo cambiamos por nada del mundo. Así que aquí seguiremos dando guerra, pasando el tiempo entre sonrisas, trabajo y cervecitas con los amigos.

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