Tipos de web y botas de agua.

El frío parece que empieza a dejarse sentir. Por eso, hace unos días, tras sufrir la congelación de tres dedos, guardé mis Converse y fui a comprarme unas bambas nuevas. Lo que iba a pasar… Bueno, no puedo decir que no me lo esperaba porque es algo habitual.

Pues allí andaba yo, rodeada de zapatillas (“mí no entender” la moda peluche en los zapatos, eso cuando llueve absorbe agua, ¿no?) cuando, de repente, las atisbo a lo lejos. Y claro, ya solo tenía ojos para ellas. Así que aquí ando, con el cielo azul, el sol calentándome el cogote y yo con mis botas de agua… Y es que a veces perder el norte es muy fácil.

Crear una página web no es lo mismo que comprar unas botas de agua. Por eso, no queremos que pierdas la perspectiva. Es muy fácil dejarse engatusar por una plantilla, o por la web de esa influencer que te chifla. Pero poco tiene que ver con tu proyecto, ni con tu marca, ni con lo que necesitas.

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Durante este mes vamos a hablar del maravilloso mundo de las web. De qué tipos existen, de las plataformas, del diseño y mucho más… ¿Empezamos?

¿Qué tipo de web necesito?
  1. Web corporativa.

El primero de nuestros tipos de web es para marcas que cuentan con cierta consolidación en el mercado. Buscan aportar más información sobre la empresa y sus servicios a sus clientes. No es una web orientada a la venta, sino a potenciar la marca. En estos tipos de web no suelen adquirirse productos ni servicios, pero sí conocer la oferta de la empresa.

Se potencian secciones como la historia de la empresa, personas que integran el equipo, servicios que se ofrecen (resumidamente), o colaboraciones (con otras empresas punteras o con organizaciones).

Por lo tanto, necesitas una web corporativa si ya cuentas con una marca afianzada y quieres potenciar su imagen. También es tu caso si quieres ofrecer mayor información sobre su historia o filosofía a los clientes, pero tus ventas se gestionan por otros canales.

2. Tienda online.

Si tienes una línea de productos, una tienda online ayudará a ampliar tus ventas. Básicamente, hará que tus productos lleguen a todas partes. Su principal objetivo es conseguir que la barrera física u horaria no sea un impedimento para el comprador.

Cada vez somos más los que compramos online, ya que este tipo de tiendas permanecen abiertas 24 horas. Puedes comprar desde el sofá de casa (por lo tanto te ahorras la ardua tarea de buscar aparcamiento) y lo recibes en tu puerta con una cuidada presentación (cosa que cada vez se valora más).

Así que, si tienes una tienda física, o quieres directamente lanzarte a la venta online de productos, de los tipos de web que encontrarás, éste es el tuyo. Te permitirá tener un catálogo de productos, ordenado por categorías, con una pasarela de compra, gestión de pedidos y vinculada a un servicio de reparto. ¿Qué más se puede pedir?

3. Web de servicios.

Hace un tiempo, adquirir un servicio profesional a través de una web era impensable. Hoy día, gracias a las diferentes plataformas de comunicación, y la apertura del mercado, es algo natural. Por lo tanto, si ofreces servicios profesionales, puedes crear una web para darlos a conocer. Incluso puedes ofrecer una reserva o venta de los mismos.

Este tipo de web es muy parecida a la tienda online, sólo que no se vende algo material. Incluso hay webs de servicios desde las que no adquieres directamente los productos, ya que dependen de un presupuesto (que puedes solicitar en la página).

Así que, si te dedicas a los servicios profesionales y quieres ofrecerlos a un mayor número de clientes, crea una web en la que puedas detallar en qué consisten y facilites cómo adquirirlos. Eso sí, ten muy presente que deberás contar con las herramientas necesarias para establecer una buena comunicación con el cliente y aportar un trabajo de calidad (tanto en proceso como en resultado).

 

4. Portfolio.

Si quieres hacer de tu trabajo tu carta de presentación, contar con un buen portfolio de proyectos es imprescindible. Este tipo de web es muy recomendada para profesiones artísticas (fotografía, arquitectura, ilustración…) ya que cuentan con una alta carga visual.

En este caso, los proyectos son el principal contenido de la web. Los textos se reducen al mínimo y se da mucha importancia al material visual. Una pestaña de contacto y una reseña personal (muy enfocada a la formación profesional) serían los otros componentes habituales.

Por lo tanto, si quieres recoger todos tus trabajos en un lugar de forma atrayente y profesional, y que éstos sean el reclamo para obtener más encargos, un porfolio es el tipo de web que necesitas.

5. Academia online.

La formación online está en auge en los últimos años. Cada vez son más las plataformas de cursos online que se centran en crear contenido de calidad para cubrir necesidades formativas de los usuarios. La inmediatez del contenido, pero, sobre todo, la flexibilidad temporal son sus principales puntos fuertes.

Si lo que quieres es crear una academia online, ofrecer cursos formativos y todos los soportes que implican (foros, áreas de alumnos…) éste es el tipo de web que necesitas.

Hay otros tipos de web, como son las Landing Page, los blogs, foros o comunidades, orientados a actividades muy concretas y que en ocasiones se complementan con alguna de las opciones que os hemos comentado más arriba. De hecho, algunos de los tipos de web que hemos explicado, también se complementan entre sí. Así, no es complicado encontrar una web en la que coexisten una pestaña de servicios y otra de tienda online.

6. Blog.

Existe la leyenda urbana de que si tienes una marca es obligatorio tener un blog. Pues desde ya os decimos, que tener un blog solo por el hecho de tenerlo es mucho más dañino para tu marca que no tenerlo. La principal razón para tener un blog es tener un contenido de calidad que quieras compartir, y que a su vez refuerce tu marca. En este post te hablábamos más sobre el tema.

7. Landing Page.

Si vas a lanzar al mercado un producto o servicio, puedes crear una página estática para potenciar las ventas. Es una buena opción para potenciar acciones puntuales o conseguir suscriptores para tu web mientras la terminas de crear.

Lo importante al crear nuestra web es analizar qué vamos a ofrecer y cuál es la mejor forma de hacerlo. Y una vez tengamos todo esto claro, buscar a un profesional que pueda plasmarlo, o hacer un Juan Palomo, aunque ya te aviso que no vas a ganar para Ibuprofenos.

¿Qué tipo de web tienes? ¿Vas a crear la tuya y necesitas ayuda? Pues puedes dejarnos tus dudas o experiencias y estaremos encantados de contestarte en todo lo que podamos.

Bueno, queridos lectores, mis botas de agua y yo nos marchamos a danzar para invocar a la lluvia, que esta inversión hay que amortizarla. Os esperamos el próximo jueves. No olvides dejarnos un comentario (también puedes compartir el post con tus amigos) y si no quieres perderte nada…

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